viernes, 23 de marzo de 2007

sábado, 17 de marzo de 2007

"Puede afirmarse que hasta los procesos de reglamentación de los años ochenta y noventa ningún sector político o social cuestionó la validez de la obligación de votar o la contrastó con el ejercicio de la libertad individual. Sólo la cotidianidad de la democracia en un marco de modernidad (o postmodernidad) cultural ha producido una apatía o indiferencia respecto a la participación política que ha puesto en entredicho la obligatoriedad del voto."

"Por otra parte, en otra dirección, debe señalarse que el aumento de la participación electoral asociado al voto obligatorio puede atribuirse más a un rasgo de la cultura política que a la obligación misma, teniendo en cuenta que las sanciones para su incumplimiento son, en la mayoría de los casos, inaplicables. O son bajas, tanto en su expresión de sanción privativa de libertad o de tipo pecuniario, o se aplican por mecanismos judiciales sobrecargados para tal tramitación, considerando las dificultades de cantidad de infractores y de imposibilidad de citar a un gran número de ellos."
"La evolución de la participación electoral como porcentaje de los inscritos parece afirmar que, como promedio, un 25% de los ciudadanos plenos no concurren a votar. En algunos países se produce casi un 50% de abstención, como en los casos de El Salvador, Guatemala, Panamá. Este es el principal „indicador de duda" acerca de la correlación positiva entre voto obligatorio y participación electoral, que obliga a considerar las variables de la cultura política y del efecto coercitivo de la sanción."

"En Colombia, como ya lo hemos señalado, no existe voto obligatorio. Sin embargo, la abstención en las elecciones de 1994 - 56,38% en la segunda vuelta - fue menor que en la segunda vuelta de 1990 (58%) (Pinzón de Lewin 1990: 50; Jaramillo 1994: 128). En Venezuela, en cambio, con obligatoriedad del voto, se produjo en las elecciones de diciembre de 1993 una abstención sin precedentes de más de un 60% (Baloyra-Herp 1993: 40)."


"Estos resultados demuestran que no es posible sostener que la obligatoriedad del voto y la participación se correlacionan siempre positivamente, y que en determinadas coyunturas el aliciente para concurrir a votar proviene más del interés (o desinterés) que despiertan las elecciones en un marco político determinado que de las imposiciones legales."

"La participación, por lo tanto, ha pasado a ser un rasgo de la decisión personal por expresar la voluntad y ha dejado de ser una manifestación de obediencia o de lealtad a ideologías, partidos o caudillos. Este poderoso cambio en la cultura y en el comportamiento político latinoamericano conlleva la necesidad de revisar el criterio de obligatoriedad para asegurar jurídicamente el cumplimiento de la obligación o del deber político de votar. Si se presume que los ciudadanos están conscientes de la función del voto, se podrá entender que la mayor participación o abstención en las elecciones representan señales evidentes de interés o de apatía por las decisiones en juego. Así, el comportamiento electoral servirá de base para que los partidos y las instituciones orienten sus programas y su funcionamiento, situando la consolidación democrática en su verdadera lógica"


Extraido del texto: El Voto Obligatorio”. De Mario Fernández Baeza.

sábado, 3 de marzo de 2007

El Voto es un derecho no una obligaciòn

Introducción

Sabía Usted que en la Consulta "El Gobierno me escucha. Sistema de Concertación Ciudadana. CONAM. 2005" una buena cantidad de ecuatorianos del total de 230.930 participaciones que hubieron, se manifestaron por el voto voluntario:
Voto Facultativo 63,5%
Otros 9,8%
Voto calificado 20,4%
Voto obligatorio 6,3%
Total 100,0%
Se destaca en esta consulta que una mayoría (63,5%) de quienes se manifestaron sobre este tema lo hacen a favor del voto voluntario o facultativo, mientras que por el voto obligatorio solo se pronuncian el 6,3%.
Este hecho nos permite constatar a manera de encuesta que existe una buena cantidad de ecuatorianos que piensa que el voto es un derecho y no una obligaciòn y puede servir de base para que empresas que se dedican a encuestas hagan trabajos mas profundos sobre el tema.
Inclusive algunos políticos, periodistas y editorialistas de prestigiosos medios de comunicaciòn, se han manifestado en uno o en otro sentido, con diversos argumentos; històricos, constitucionales, de legislaciòn comparada, de tergiversaciòn de la voluntad popular, econòmicos, de la exagerada importancia que damos a los polìticos en detrimento del trabajo y la producciòn, etc, etc.
Este blog pretende ser un medio para opinar sobre este tema, en estos momentos en que se propone una consulta popular para una Asamblea Constituyente que presentarà al pueblo una Nueva Constituciòn.
Personalmente considero que el tema es tan importante que deberìa incluirse en una consulta popular la siguiente pregunta:
Quiere usted que el voto sea voluntario? Si o No